L'ISLE-ADAM

EL VALLE DE L’OISE & LES TROIS FORÊTS

 

OFICINA DE TURISMO

LA NATURALEZA

Les Trois Forêts (Los tres bosques) La historia de nuestros tres bosques está vinculada a la de los reyes y príncipes de Francia, pero ¿por qué? El departamento de Val d’Oise alberga una impresionante masa forestal de 4 500 hectáreas, propiedad del estado francés desde la Revolución francesa y formada por los bosques de Montmorency, L’Isle-Adam y Carnelle. Los bosques están compuestos principalmente por robles, castaños, fresnos, carpes, hayas y tilos. Su megafauna es abundante en corzos, jabalíes, zorros, faisanes, palomas torcaces, conejos, murciélagosLos tres bosques han tenido presencia humana desde la Prehistoria, pero fue Felipe IV de Francia, apasionado de la caza y residente en la abadía de Maubuisson, el primer propietario. En el bosque también se celebraban justas durante el reinado de Francisco I, quien también asistió a una de ellas. En 1526, este rey de Francia, ofreció el bosque a su amigo, el condestable Anne de Montmorency. A la muerte del último descendiente de los Montmorency en 1632 la propiedad se convirtió en feudo de los Condé y, posteriormente, de los príncipes de Conti. Estos últimos, grandes amantes de la caza, reacondicionaron el bosque de L’Isle-Adam en el siglo XVII: muro perimentral de 25 km de longitud y 2,70 m de altura, dotado de un salto de lobo para proteger la caza. Le Nôtre también diseñó paseos de trazado rectilíneo y encrucijadas en forma de estrella para las cuadrillas de caza. Mientras que al final de la Edad Media, la mayoría de los bosques de la región de Île-de-France estaban constituidos por robles, el de Montmorency fue plantado con castaños para la fabricación de rodrigones destinados a los numerosos viñedos de los alrededores. La madera ambién se utilizaba para la elaboración de flejes de toneles. A comienzos del siglo XX, los guardabosques vivían con sus familias en las cabañas reformadas.

El bosque de L’Isle-Adam

¿Os apetece descubrir un bosque de 1 548 hectáreas y un tilo con un tronco de 7,30 m de una circunferencia? No busquéis más estos árboles excepcionales: los encontraréis en el bosque público de L’Isle-Adam, que se extiende por 9 municipios de la región del Val d’Oise, entre la Plaine de France y el valle del río Oise. Entre las numerosas curiosidades con las que os toparéis durante vuestros paseos está el cruce de caminos de Poteau de la Tour, no lejos del punto más alto del bosque (195 m). Este lugar nos recuerda la existencia de una torre de tres plantas, llamada torre de Nerville y construida por los príncipes de Conti para que sus invitados pudieran seguir las partidas de caza. Durante vuestros paseos a pie (25 km), en bicicleta (6 km) o a caballo (25 km) también descubriréis la casa forestal de Bois-Carreau, las numerosas charcas y los corzos, jabalíes, zorros o conejos a lo largo de los senderos diseñados por Le Nôtre. Además de un lugar privilegiado para la caza, el bosque de L’Isle-Adam es también un pulmón verde, en el que se respeta el equilibrio entre la fauna y la flora. A pesar de que el famoso roble, con una antigüedad de 550 años y con un tronco de 10 m de circunferencia, cayó por desgracia durante la tormenta de 1999, comprobaréis que aún queda mucho por ver y descubrir en este extraordinario bosque.

El bosque de Montmorency

¿Sabíais que teníais tan cerca la 5ª masa forestal más frecuentada de la región? Es el bosque de Montmorency, que recibe cinco millones de visitantes al año. Este bosque posee una extensión de 2200 ha, de las cuales 1972 ha son bosque de propiedad estatal (castaños, cerezos silvestres, arces), con un relieve muy ondulado, que esconde zonas pantanosas en las partes más bajas y está compuesto por tres colinas que alcanzan los 195 m de altitud. Del bosque surgen varios arroyos, que alimenta el lago de Enghien y el río Oise. Uno de los lugares a destacar es la turbera de la Cailleuse, cuyo un inventario ecológico ha revelado numerosas especies de coleópteros y lepidópteros importantes, por lo que es un espacio ecológico progegido. Los senderistas pueden tomar «Le sentier des lisières» (27 km) o «Le chemin du philosophe». En efecto, el bosque de Montmorency era durante el siglo XVIII el lugar de paseo favorito de Jean-Jacques Rousseau, que venía aquí a herborizar. También merecen una visita el castillo de la Chasse, la fuente de Sainte-Radegonde (la fuente más famosa del bosque, ya que se creía que curaba la esterilidad), el Pont du Diable, la torre du Plumet y el estanque Godard. Situado en pleno corazón del bosque, este estanque porta el apellido del famoso músico del siglo XIX, Benjamin Godard. También se ha creado un recorrido accesible para las personas con movilidad reducida.

El bosque de Carnelle

El bosque público de Carnelle tiene su nombre de la palabra «Carn», que significa piedra. Estas tierras boscosas han estado ocupadas por el hombre desde la Prehistoria. Este macizo forestal de 975 ha se alza sobre una colina, cuya cima constituye uno de los puntos más altos del departamento (210 m). En Carnelle y Montmorency se encuentra la reserva de yeso más grande de Europa, cuya explotación comenzó en 1864. De ella también se extraía margas y arena.

El bosque está compuesto principalmente por castaños, hayas y robles. Aquí se han catalogado varias especies vegetales sobresalientes, como el helecho real. También albergan numerosas especies de aves (butardo ratonero), de anfibios (rana bermeja) y de mamíferos. 30 km de senderos señalizados y 21 km de senderos ecuestres permiten recorrer el bosque. También es posible hacer picnic en familia a orillas de sus dos estanques (leer a este respecto): «Le lac bleu» y «Le petit lac» (está prohibido bañarse, pero se puede pescar, principalmente, carpas y gobios). Por último, no os vayáis del bosque y de los estanques de Carnelle y Saint-Martin-du-Tertre sin descubrir el dolmen de corredor más famoso de la región: la Pierre Turquaise. Este monumento megalítico es considerado el monumento prehistórico más importante de Île-de-France

 

Parques y jardines de L’Isle-Adam

Honoré de Balzac solía decir que L’Isle-Adam era su «paraíso terrenal»: bastaba con recorrer la Ville Parc para caminar tras los pasos de los artistas que encontraron aquí la paz y la inspiración. A los habitantes de L’Isle-Adam y sus visitantes les encanta disponer de una decena de espacios verdes, cuya gestión, en colaboración con las asociaciones protectoras de la naturaleza, es respetuosa con la fauna y la flora. El parque Jean Sainteny está situado enfrente de los estanques de la Garenne. Aquí se puede descansar en un banco o jugar a varios juegos al aire libre, puesto que es muy grande. El cercano parque de Cassan conforma el entorno verde del Pabellón Chino, lugar emblemático de la ciudad. Para llegar al centro urbano es recomendable tomar el camino Allée Le Nôtre (totalmente peatonal), al final del cual encontramos la estatua de Siaram, obra de Jean Marais. En dirección al río Oise podemos admirar las flores y exposiciones temporales al aire libre de La Roseraie. Después del paso del puente de Cabuillet, nos encontramos en la isla de la Cohue, también accesible por un puente de madera desde el Quai de l’Oise. La isla alberga casas, una tienda, un restaurante y unas impresionantes vistas de la playa de L’Isle-Adam. En la isla de Prieuré, justo al lado, hay un parque ideal para familias y grupos pequeños (está prohibido el mobiliario de picnic). En esta isla se han alzado a lo largo de su historia varias construcciones de los señores de la ciudad. Este es el caso del Château Conti, que también se puede descubrir durante las numerosas exposiciones que organiza en él el municipio. Su apacible parque está abierto al público ofreciendo un espacio para la tranquilidad.

Zona de biodiversidad de La Rosière

Desde 2018, La Rosière es una de las zonas de biodiversidad acondicionadas para la visita más grandes de la región. En efecto, su superficie de 11 hectáreas situada en la ribera izquierda del río Oise la convierte en un lugar de vacaciones agradable, confortable e ideal por su flora y fauna locales. La Rosière es un lugar de interés ecológico, cuya vocación principal es sensibilizar al público en general acerca de la conservación del medio ambiente. Esta zona de biodiversidad consiste en un estanque de una hectárea, un huerto de 48 árboles (manzanos de Pontoise, cerezos de Montmorency e higueras de Argenteuil), una colmena cerrada de una decena de colmenas, varios prados de herbáceas y flores, un desovadero de lucios y praderas inundables durante las crecidas del Oise. Aquí se plantaron 150 árboles, tales como sauces y robles, y 450 variedades de plantas (algunas de ellas acuáticas). En toda la zona se han catalogado 20 especies de libélulas, 30 especies de mariposas y 60 especies de aves. También se pueden encontrar tritones palmeados, mantis religiosas, saltamontes de alas azules o incluso murciélagos.

Parques y jardines CCVO3F

¿Soñáis a veces con Asia y con la actitud «zen»? ¿Tenéis ganas de atravesar los continentes, sin tener que alejaros de vuestra región? La Comunidad de Municipios del Valle de l’Oise y de Les Trois Forêts os ofrecen ese cambio de aires que anheláis. La CCVO3F ofrece varios espacios verdes para frecuentar sin moderación. En Méry-sur-Oise, el parque del Château tiene una superficie de 27 hectáreas y está abierto al público. Desde 2004, el municipio adquirió esta propiedad declarada monumento histórico en 1937. El parque está diseñado como un recorrido junto al agua, durante el cual viajaréis a través de distintos continentes. Situado detrás de la oficina de correos de Parmain, este pequeño parque «zen» posee la particularidad de estar en pendiente, pero con el encanto especial de China, con su vegetación asiática y su puentecito rojo sobre un riachuelo, que desciende en forma de cascada.

 

El estanque des Trois Sources (de las tres fuentes)

La migración de las aves es un fenómeno fascinante. Por eso, este es un lugar que hay que descubrir. Alrededor del estanque des Trois Sources se concentra un gran número de aves migratorias, como las aves zancudas. Situado al norte de la ciudad y a lo largo del camino des Trois Sources, el estanque del mismo nombre se extiende sobre una superficie de 1,3 hectáreas y tiene una profundidad máxima de 1,20 m. Está rodeado por un parque muy frecuentado por paseantes y familias. Construido en una antigua cantera, alberga plantaciones de árboles, sobre todo, chopos, y una pradera. Este espacio también tiene la particularidad de recibir a los sapos procedentes del bosque de enfrente para reproducirse (puesta de huevos). Odonatos (libélulas), peces, patos, gansos silvestres, cisnes, gallinetas de agua y nutrias roedoras: este sitio natural destaca por la riqueza de su fauna.

 

A orillas del Oise

«A orillas del Oise…», la expresión es bohemia y sienta bien. Antiguamente conocido como «Isara» (río tumultuoso en latín), el Oise es un río casi enteramente navegable y está bordeado por canales. Cuna del Impresionismo en el siglo XIX, ha sido fuente de inspiración para muchos artistas: Vincent Van Gogh (Auvers-sur-Oise) o Camille Pissarro (Pontoise). El río recorre 341 km desde las Árdenas belgas hasta Yvelines y atraviesa el Valle d’Oise a lo largo de 41 km.
Está bordeado por ciclovías y caminos de sirga, vestigios de su rica historia como transporte fluvial. El Oise también está salpicado de islas, como las de Prieuré y de la Cohue en L’Isle-Adam o la de Vaux en Méry-sur-Oise, y se pueden ver esclusas en Pontoise y L’Isle-Adam, que regulan los pasos regulares de las gabarras comerciales y las embarcaciones de recreo. En esas mismas ciudades se organizan en temporada alta cruceros fluviales comentados.

Los estanques de la Garenne

¿Se ha reproducido por primera vez en L’Isle-Adam una pareja de gansos del Nilo? Por supuesto, en el barrio de la Garenne, donde hay varios estanques: el estanque del parque Sainteny, el estanque des Pêcheurs, el estanque des Vergers y el estanque du Debuche. Su fauna la componene patos, cisnes, somormujos, fochas comunes, por lo que se favorece la anidación de las aves. La flora se desarrolla en un entorno armonioso y controlado. Como prueba de ello, la asociación de pescadores, «Association des Pêcheurs des Etangs de la Petite Plaine», ha emitido un reglamento, que estipula que solo se puede pescar un pez al día. Además, un paso protegido para los patos les permite ser alimentados por una persona que los cuida.

 

Los estanques de Moulin Neuf (Presles)

Este es un sitio bucólico que linda con el bosque de Carnelle, donde abunda la pesca. Un espacio de ocio y relajación para toda la familia, especialmente recomendado para los amantes de la pesca de la trucha y la carpa. Hay barbacoas para los visitantes y es ideal para hacer picnic en compañía de las ocas y los patos.

 

El marais de Stors

«Es un paraje natural por donde discurre un río…», parafraseando a Arthur Rimbaud, este lugar es ideal para inspirar a los poetas El marais de Stors está situado en el municipio de Mérimel, a 27 km al norte de París, lindando con los bosques de L’Isle-Adam y de l’Oise. Este lugar catalogado del Vallée de Chauvry, de un gran valor paisajístico, está compuesto por un mosaico de ecosistemas muy sensibles y ocupa el fondo de un pequeño valle atravesado por el arroyo Ru du Vieux Moutiers. A pesar de su superficie relativamente pequeña, este humedal posee un interés destacado en toda L’Ile-de-France por la riqueza de su fauna y su flora.    
Las 60 hectáreas de superficie de este paraje constituyen un crisol increíble de biodiversidad. Entre la seca colina calcárea y la húmeda turbera, el valle contiene una gran cantidad de especies protegidas.

El Lac Bleu y el Petit Lac (Bosque de Carnelle)

Estos estanques artificiales realizados en medio del bosque en el lugar de antiguas canteras de margas, una roca sedimentaria mezcla de calcita y arcilla, destacan por el profundo color azul de sus aguas. Con una superficie respectiva de 2 ha y 1,3 ha, los estanques alcanzan una profundidad de entre 20 y 30 m y está prohibido bañarse en ellos por motivos de seguridad. Sin embargo, la pesca sí está permitida.

Photo AeliaFlora

El Parque Natural Regional del Vexin francés

Entidad natural con carácter, el Vexin francés ofrece paisajes y ambientes sorprendentes para la región: colinas de piedra caliza, pantanos, bosques… ¡Aquí, sentiréis la magia de trasladaros a otro lugar! Al noroeste de Ile-de-France, el Parque Natural Regional del Vexin francés se extiende por más de 98 municipios del Val d’Oise y de Yvelines, con una superficie de 71 000 ha. El carácter especial del Vexin francés también reside en su patrimonio arquitectónico y edilicio. En contrapunto con la impresionante arquitectura de sus castillos, iglesias y grandes zonas agrícolas, encontramos la sencillez del patrimonio rural del Vexin francés (cruces, molinos, fuentes, palomares, lavaderos, etc.).

El Parque Natural Regional Oise-Pays de France

La naturaleza, gran fuente de inspiración de los románticos del siglo XVII, suscitó la creación de unos preciosos jardines con encanto silvestre. Dejáos también arrullar por este entorno, donde la mano del hombre ha respetado un pasado antiguo. Ocupado por el hombre desde el Neolítico, el Parque Natural Regional Oise-Pays de France es heredero de un patrimonio histórico y cultural que cuenta con más de cien monumentos catalogados o inscritos (castillos, museos, edificios religiosos, asentamientos trogloditas). Situado principalmente en la orilla izquierda del río Oise y sirviendo de enlace entre el Pays de France al sur y la llanura de Valois al este, el Parque Natural Regional se caracteriza por la presencia de tres bosques (Halatte Chantilly y de Ermenonville), que cubren una superficie total de cerca de veinte mil hectáreas. El zócalo geológico de piedra conforma los paisajes y la piedra caliza es una fuente de riqueza local. Esta tierra fértil está salpicada de pequeñas granjas, que ofrecen la degustación y la venta de sus productos agrícolas y ganaderos. La miel, las fresas, las setas, los espárragos, los huevos, las plantas aromáticas y medicinales o incluso la carne «Salers» están aquí a disposición del paladar. 

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